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La última morada de Alejandro


José Manuel Peque Martínez

La última morada de Alejandro

Aquí yace Alejandro, rey de Macedonia, estratego de las poleis de la Hélade,  faraón del Alto y el Bajo Egipto, rey de las Cuatro Partes del Mundo.

Alejandro Magno, el gran conquistador, el hombre que superó a los héroes con sus conquistas, que se convirtió en un dios para sus coetáneos y sus descendientes. Un hombre que en sus 33 años de vida alcanzó lo que ningún rey o  general del pasado había alcanzado jamás.

¿Dónde se encuentra su tumba? ¿A dónde se lo llevó Ptolomeo en su viaje/ fuga de Babilonia? Existen varías posibles ubicaciones y un gran halo de misterio respecto a la tumba de este gran personaje histórico

Siwa

Una de las posibles ubicaciones que se han manejado para la tumba del rey macedonio es el templo de Amón en el oasis de Siwa. No por nada allí fue el lugar donde los sacerdotes le otorgaron el rango divino de descendiente o encarnación de Amón, el “dios oculto”. Cabe la posibilidad de que Ptolomeo lo llevará allí tras su muerte, y que quizás fue el lugar donde fue embalsamado. No queda tan claro, sin embargo, que fuera allí donde recibió sepultura.

El palacio de los Ptolomeos de Alejandría

Otra hipótesis que se maneja, y quizás la más probable, es que el cuerpo de Alejandro fuera sepultado en el Mausoleo, el recinto palaciego más grande de la  capital ptolemaica que, como la gran mayoría de los recintos de la ciudad, incluyendo el famosos Faro, se vino abajo en un terremoto demoledor hacia el siglo VII, aunque  ya había sufrido diversos saqueos y expolios desde la conquista romana.

Existen fuentes clásicas que ubican el cuerpo del héroe macedonio allí al menos durante los primeros siglos de nuestra era y describen su sarcófago como una maravilla labrada en cristal y plata. También dicen que su sepultura era objeto de devoción incluso muchos siglos después de su muerte.

Menfis

Primitiva capital de Egipto, desde que Narmer la fundara en el IV milenio anterior a nuestra era, la ciudad situada en la frontera natural de las Dos Tierras parece que fue el hogar temporal donde se ubicó la tumba mientras se preparaba en Alejandría el recinto donde su cuerpo debía reposar eternamente. Para ello parece que se aprovechó la tumba a medio construir del último faraón nativo, Nectanebo II, que huyó al Sur tras la segunda y definitiva conquista persa.

Un enigma en el fondo del mar

A todos los grandes  misterios de la arqueología se le acaban buscando múltiples desenlaces y múltiples posibles ubicaciones.

Por desgracia, en este caso lo más probable es que el cuerpo, o lo que quede de él, del hombre que dominó el mundo y que murió antes de llegar siquiera a las cuatro décadas de edad se  halle en el fondo del mar, en medio de un montón de ruinas diseminadas del palacio que le acogió y le  dio cobijo, hasta que la Naturaleza decidió su destrucción.

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