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A partir de hoy podrás seguir leyéndonos en http://antiguedadyarqueologia.blogspot.com. Esperamos que os guste el cambio. Saludos

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Göbleki Tepe y el templo de Sirio



Quizás uno de los mayores secretos que aún guardaban las arenas del tiempo se encuentre en Göbleki Tepe. Su extraordinario templo circular pueden contener la clave que conecte a las civilizaciones del Mediterráneo Antiguo con las de Oriente Próximo en un pasado remoto que aún ni siquiera hemos empezado a descubrir.

 

No cabe duda de que la Anatolia turca en tiempos antiguos fue un cruce de caminos para multitud de pueblos. Durante miles de años fue el punto de encuentro entre pueblos que procedían de Europa y los que, a través de Armenia procedían del continente asiático o remontando los dos ríos del Creciente Fértil procedían de la antigua y hoy devastada Mesopotamia. Lo que  no se sabía, aunque habría quien pudiera intuirlo pues en ella se encuentra uno de los poblados paleolíticos más antiguos y mejor conocidos  como es el de Çatal Höyuk que en él pudiera encontrarse quizás la respuesta a una de las grandes preguntas que los arqueólogos y los investigadores vienen haciéndose durante años.

Nadie esperaba de este lugar rocoso e inhóspito algo tan extraordinario como las posibles revelaciones del templo de Göbleki Tepe. Sobre todo por su inusitada antigüedad, lo que lo convierte en el primer lugar sagrado del mundo.

 

Hijo del Neolítico

Hacia el año 10000 a.n.e. el mundo renacía al hielo y al frío de la última glaciación. El ser humano moderno había superado la última gran prueba  climática y como dueño y señor de todos los ecosistemas ya desde hacía siglos entendía el entorno en el que vivía y como dominarlo. El camino hacia la agricultura y el pastoreo estaba trazado, aunque aún quedaban algunos años para que fuera completamente desarrollado. Los primeros poblados, que ya al final del Paleolítico eran  algo más que campamentos estacionales fueron extendiéndose por aquí y por allá, sin poder considerarse por el momento civilización en si misma pero sí un germen de estado que fructificaría quizás uno o dos milenios más tarde.

Estos primeros asentamientos se realizaron en lugares importantes y estratégicos, ya fuera por sus recursos o por su situación geográfica, y sin duda Göbleki Tepe debió de serlo, en el contexto de un cruce de caminos en el cual unos pueblos y otros habían trascurrido durante los duros años de la época glacial.  Quien primero se asentara y controlara este territorio sin  duda adquiriría un lugar de privilegio en esta ruta comercial y de paso.

Así pues los fundadores de esta ciudad, fueran quienes fueran, debieron de adquirir un cierto prestigio y categoría en su tiempo sólo por habitar en este lugar.

Vista de Göbleki Tepe. Fuente: Wikipedia

Vista de Göbleki Tepe. Fuente: Wikipedia

La estrella de la precesión, la estrella perro, Isis triunfante

El final de la era glacial no sólo significó importantes y vitales cambios climatológicos sino una serie de variaciones astronómicas que habían motivado el cambio climático. Una de ellas fue la precesión, el cambio de eje en la rotación de la Tierra que entre la multitud de consecuencias derivadas de ella, y no todas positivas, estaba la oportunidad de contemplar desde nuestro planeta estrellas y constelaciones antes invisibles al ojo humano.

Este, que aún estaba pendiente de superar la fase chamánica y animista de su concepción religiosa, tuvo entonces la oportunidad de contemplar la estrella Sirio, el tercer astro más luminoso de nuestro cielo, y quedó prendado de ella. Quedó tan prendado que motivó que en Göbleki Tepe, cada vez más importante, se construyera el primer gran templo circular de la Historia, con pilares repletos de relieves en los cuales según los recientes estudios determinan un culto hacia Sirio, quizás el culto conocido en algún detalle más antiguo de la Historia y en el cual no se descarta la posibilidad de aparición de sacrificios humanos.

Sirio desde entonces adquirió una gran importancia dentro de la imaginería mítica de muchísimas civilizaciones antiguas en el Mediterráneo antiguo y en el Próximo Oriente, siendo una de las más destacadas sin duda la advocación egipcia hacia ella, que le relacionaba con la gran diosa Isis. Y a la aparición de Sirio – Isis se consagraba cada año en Egipto unas festividades que para algunos constituyen el verdadero origen remoto de nuestras fiestas de Navidad.

Isis alada. Fuente: Wikipedia

Isis alada. Fuente: Wikipedia

¿El principio del fin de un gran enigma?

Pero ese es otro tema. Lo verdaderamente importante es desentrañar que influencia real que Göbleki Tepe, posible civilización de hace 12000 años, y por lo tanto, si no creemos que Tiahuanaco en Bolivia pudiera ser tan antigua, o más, que ella, la primera ciudad presunta civilización de la HIstoria pudo tener en el germen, en la base etnológica de los pueblos que en el futuro constituirian los pueblos sumerios, acadios y egipcios, que tomarían de ella entre otras cosas el citado culto a Sirio.

Poder descubrir esta clave, y por qué en determinada época histórica Göbleki Tepe fue abandonada y oculta en la arena,  sería un gran paso para entender un poco mejor los inicios de nuestra civilización. Por ello creemos que en este lugar puede encontrarse el mayor descubrimiento arqueológico de nuestro tiempo e incluso uno que hiciera pequeño cualquiera de los producidos a lo largo de la historia.

Vídeo: Göbleki Tepe, el enigma de una posible civilización en el 12000 a.n.e.


Posiblemente uno de los más importantes descubrimientos arqueológicos de todos los tiempos se encuentre en la Anatolia turca y más concretamente en el sitio de Göbleki Tepe.

Mientras trabajamos en el artículo de esta noche en que trataremos este tema en profundidad os dejamos con este documental en inglés de National Geographic en el cual se relatan los descubrimientos realizados en este enclave desde el año 1995 por el arqueólogo alemán Schmidt, incluyendo el impresionante templo circular cuyos relieves aún desconciertan a todos los especialistas en la materia y de los que se infieren, quizás, maravillosas revelaciones acerca del posible culto de los habitantes de esta ancestral ciudad a la estrella Sirio. Hasta esta noche. Saludos.

Hoy como ayer


Queridos lectores de Antigüedad y arqueología:

Comenzamos una nueva temporada agradeciendo los buenos resultados que está teniendo nuestra página en número de lectores y que nuestro grupo en Facebook también vaya creciendo progresivamente.

Hoy como ayer nos sentimos en el compromiso de seguir trabajando por ofrecer una visión divulgativa de los hechos más relevantes de la historia de nuestra especie y de sus restos. También estamos dispuestos a ofrecer en cada actualización una oportunidad para abrir al lector este mundo para nosotros apasionante que es el conocer nuestro pasado y trataremos de abordar no sólo los temas generales de los que se hablan en cualquiera de las muchas páginas que existen en Internet, algunas más científicas y concienzudas que otras, sino también otros  menos conocidos, tanto lugares como hechos, y las expondremos desde un punto de vista didáctico y riguroso sin pretender, como no hemos pretendido nunca, usar un lenguaje complicado ni lejos del nivel adecuado para informar al público que desea conocer sus temas de interés sin tener que recurrir al diccionario para entender las palabras que empleamos.

Hoy como ayer seguimos ilusionados por nuestro proyecto y continuaremos con la secciones abiertas, regresaremos al espacio que abrimos de monografías y con la serie de Mitología, que ha tenido un evidente éxito. Abriremos un espacio nuevo en el que nos dedicaremos a presentar lugares arqueológicos de España tan poco conocidos como interesantes y continuaremos también con nuestra sección de vídeos y documentales en la cual ofreceremos en algunos casos una visión crítica de los mismos.

Hoy como ayer, seguimos creyendo en nuestra labor, y estamos muy agradecidos a nuestros lectores habituales. Por ello no cejamos en nuestro empeño. Queremos seguir aprendiendo y avanzando. Recomenzamos…

Mejoras para el nuevo curso.


 

Hemos creado esta encuesta para conocer la opinión de los lectores de nuestra página. Toda opinión o aportación será bien recibida y tomada en cuenta. Gracias por vuestra participación

Enuma Elish y otros mitos del origen (I)


Desde siempre el ser humano ha tratado de entender su muchas veces incómodo presente a través de un pasado glorioso perdido para siempre.

Comencemos por el principio, el Enuma Elish no es un texto sumerio sino babilonio, y desde luego que no es un tratado de paleoastronomia alienígena como pretenden vender Sitchin y sus seguidores sino que cuenta una historia mitológica en la que se intenta explicar por qué Marduk es el dios local de Babilonia y por qué esta ciudad es la más poderosa de Mesopotamia en ese tiempo, el segundo milenio anterior a nuestra era. En esta epopeya por lo tanto Marduk va derrotando dios principal de ciudad sumeria tras dios principal de ciudad sumeria hasta convertirse en el dios  más importante, casi en el primer señor de los dioses con un poder tan absoluto que los demás apenas si se convierten en un atributo suyo  (de ahí lo de los setenta nombres de Marduk).

Marduk luchando contra Tiamat. Fuente: Wikipedia

Marduk luchando contra Tiamat. Fuente: Wikipedia

Un recurso literario superexplotado y casi actual

Este tipo de pseudohistorias o pseudocosmogonias están presentes por doquier en cualquier cultura antigua y aún de alguna manera lo están en la actualidad. La escriturea en la antigüedad obedecia en una mucha mayor proporción a la propaganda política o religiosa que al relato verídico de la Historia y aunque sé que este charco puede ser un filón para oportunistas diré que si hoy en día, en España al leer la prensa diaria uno puede encontrar según lea La Razón o El País  manipulaciones interesadas o sectarias de la realidad casi del mismo calibre que las que presenta el Enuma Elish no debería sorprender que el hombre mesopotámico de los milenios IV al II anteriores de nuestra era ya quisiera ofrecer una interpretación de la realidad favorable al juicio histórico futuro, como se ha hecho desde que el mundo es mundo y hasta que el último rayo de sol favorezca la vida en la Tierra o hasta que el último hombre cierre sus ojos a la existencia.

Un recorrido entre justificaciones

En realidad se trata de ensalzar y de justificar. En próximos artículos comprobaremos como otras civilizaciones han tratado de justificar su poder y su dominio más o menos opresor y tiránico sobre los demás pueblos de su entorno y veremos similitudes, pero también ciertas diferencias. Sin olvidar lo que les motiva y les une, no dejaremos de apreciar la bella literatura que muestran y el apasionante mundo conceptual, mitológico y filosófico de un ser humano que quería responderse a las grandes preguntas que aún hoy en día nos hacemos y que encontraron una respuesta que marcó no sólo la vida de quienes creyeron en ella sino de la civilización que las adoptó en su conjunto.

La inmortalidad de Gilgamesh


Gilgamesh es aquel personaje mitológico que nos recuerda desde la lejana Uruk del IV milenio antes de nuestra era que lo importante para ser recordado para siempre son las buenas obras, más que aspirar a una vida eterna sólo al alcance de los dioses.

Cada civilización tiene su héroe por antonomasia. Aquiles es el de los griegos, Eneas el de los romanos, Horus el de los egipcios y para los mesopotámicos ese gran héroe se llamaba Gilgamesh.

¿Rey real o héroe de leyenda?

Mucho se ha discutido sobre la verdadera existencia de Gilgamesh como personaje histórico. Tanto que aún se debate si el Gilgamesh que aparece en varias tablillas y en varias Listas reales sumerias  como un rey de Uruk verdadero es una anotación verídica o un añadido mitológico como tantos otros que aparecen en el listado. Es algo que tiene en vilo a historiadores y arqueólogos y que posiblemente no exista una respuesta lo suficientemente concluyente nunca.

Imagen

Escultura de Gilgamesh. Fuente: Wikipedia

En cualquier caso si realmente existió un Gilgamesh en el trono de Uruk muy probablemente poco tuvo con ver con el que nos ha llegado a través de su epopeya. El tiempo y la distancia tiende a magnificar las percepciones y seguramente los dos textos, el sumerio y el babilónico que se ha conservado de la epopeya sean muy posteriores a ese supuesto Gilgamesh real y por lo tanto su vida y su obra fuerobn envueltas en creencias ideológicas y mitológicas.

Los amigos fieles

No pretendo desglosar en este artículo toda la epopeya de Gilgamesh , que seguramente ya conocerá el lector, pero sí apuntaré una serie de ideas clave para entenderla mejor: la primera de ellas es la amistad ( y según muchos supuesta relación homosexual encubierta) entre Gilgamesh y Enkidu, el salvaje hombre de los campos que crean Enki y Nammu para tratar de apaciguar sus violentas tendencias sexuales. De una enemistad y un enfrentamiento inicial surge una amistad inseparable que la despechada Ishtar logrará separar sólo consiguiendo que los demás dioses se pongan de acuerdo para matar a Enkidu. Es la muerte de este tras una larga y dolorosa enfermedad la que hace a Gilgamesh “madurar” y dejar de ser el insolente aventurero asesino de guardianes divinos y profanador de lugares sagrados para convertirse en un peregrino filósofo que busca la inmortalidad por medio mundo y vuelve con las manos vacías y resignación, pero con un aprendizaje que le valdrá para el resto de su vida.

La clave de la inmortalidad

Aquí reside el meollo y la enseñanza principal de las aventuras del héroe mesopotámico. Tras la muerte de Enkidu, Gilgamesh emprende un viaje hasta el otro extremo del mundo en busca de Ut- napishtin (Ziusudra en el texto babilónico), único superviviente del Diluvio y lejano pariente suyo por lo tanto, para que le diga cómo conseguir la inmortalidad. Cuando consigue encontrarle, este le dice que el don de la inmortalidad es imposible de alcanzar por los humanos ya que su inmortalidad le fue otorgada por el gran dios Enlil como desagravio por la gran destrucción provocada por el Diluvio.

Sin embargo le dice que en el fondo de los mares existe una flor con la capacidad de rejuvenecer a quien se la coma. Tras una trabajosa búsqueda Gilgamesh consigue esa flor pero la pierde al dormirse y dejar que una serpiente se la devore.

Humillado de esta forma Gilgamesh vuelve a Uruk y en el último momento de su viaje, al contemplar las murallas de su amada ciudad parece darse cuenta de que su única forma de alcanzar la inmortalidad es gobernando con justicia y haciendo grandes obras que fueran recordadas por sus súbditos.

Y esa parece la moraleja de esta historia. La labor del hombre es conseguir la inmortalidad a través de los buenos recuerdos que produzca con su comportamiento y sus obras. Conmovido por esa bella enseñanza escrita hace miles de años y que parece olvidada en los tiempos que corren no puedo por menos que dejar aquí los últimos párrafos de este bello poema mesopotámico:

«¿[Para] quién, Urshanabi, mis manos trabajaron? ¿Por quién se gasta la
sangre de mi corazón? No obtuve una merced para mí. ¡Para el león de tierra logré una merced! ¡Y la marea la llevará a veinte leguas de distancia! Cuando abrí la cañería y [… ] el año, Hallé lo que se había puesto como señal para mí:
¡Me retiraré, Y dejaré la barca en la orilla!» Después de veinte leguas
comieron un bocado, Después de treinta leguas (más) se prepararon para la noche. Cuando llegaron a la amurallada Uruk,
Gilgamesh dijo a él, a Urshanabi, el barquero:
“Anda, Urshanabi, ve a las almenas de Uruk. Inspecciona la terraza, examina sus ladrillos, ¡Si su obra no es de ladrillo quemado, Y si los Siete Sabios no echaron sus cimientos sobre ella! Un `sar’ es ciudad, un `sar’ huertos, Un `sar’ tierra marginal; (además) el recinto del Templo de Ishtar. Tres `sar’ y el recinto sagrado, eso es mi Uruk”.